Aunque para muchos esta sociedad pueda resultar impensable, Tom Davenport en un artículo para el Harvard Business Review, reflexiona cómo se conjugan el mayor nivel de análisis con lo espontáneo. La intuición se corresponde con este último aspecto, al tratarse de una percepción que irrumpe en la conciencia sin que medie el análisis, simplemente surge y se encuentra en la misma.

Lo cual, parece opuesto al estilo de pensamiento corporativo en donde se escuchan conversaciones sobre utilidades, rentabilidad y optimización. Sin embargo, Davenport nos aleja de la interpretación taxativa citando como ejemplo el enunciado de una hipótesis, que no es otra cosa que una intuición sobre algo que está pasando en el mundo de los datos. Como es sabido requiere ser comprobada con una metodología específica para determinar si es correcta o no.

De igual manera, encontramos que muchas de las campañas que se realizan en los call centers así como los grandes negocios en muchas empresas han sido impulsadas por la intuición de alguien que creyó en ellos y tal como sucede con las hipótesis es necesario validarlas con datos analíticos.

Por asombroso que pueda resultar son muy pocas las empresas que emprenden un estudio analítico riguroso para desarrollar nuevos negocios. La elección de un dominio de destino se basa típicamente en las intuiciones de los directivos.

Demos un paso más, hacia el mundo del big data en el cual Linkedin es uno de los jugadores más importantes. Uno de los productos de datos más exitosos de esta compañía, (PYMK) “las personas que tal vez conozcas”, fue desarrollado por Jonathan Goldman (ahora en Intuit).

Goldman – con gran acierto – lo creó basándose en la intuición de que los usuarios estarían interesados en los contenidos que sus antiguos compañeros de clase y colegas habían subido a la red. En una entrevista posterior contó que “estaba jugando con ideas” sobre cómo ayudar a las personas a construir sus redes, lo cual ciertamente suena como un proceso intuitivo.

¿Qué nos muestra lo dicho hasta aquí? Que cualquier proceso de análisis sea la gestión de campaña de un call center o la administración de big data, requiere la existencia de “elementos blandos”, es decir la intuición. No sólo para marcar su rumbo sino porque ésta es inherente a los procesos creativos y no queda reducida a las actividades como el brainstoming.

Por eso, sin restarle importancia a los datos, a su medición y comprobación, tampoco dejemos de lado la intuición, una facultad humana que conjugada con la capacidad de análisis nos permite ser más creativos y por ende ser mejores.

Fuente: http://www.callcenternews.com.ar/